Contexto

El consumo de psicofármacos, está sufriendo un notable crecimiento en Europa en los últimos años, lo que conlleva un mayor riesgo de consumo, abuso, dependencia y un empleo no médico, sobre todo en las poblaciones más jóvenes.

En España, la Encuesta sobre el uso de drogas en enseñanzas secundarias en España  (ESTUDES) 1994-2023 señala que los tranquilizantes y somníferos son la cuarta droga más usada por personas de entre 14 y 18 años en España observándose que el 19,6% de los estudiantes las han tomado alguna vez en la vida.

Según este mismo informe se observa una tendencia ascendente en la prevalencia de consumo de hipnosedantes con o sin receta médica en todos los tramos temporales desde el inicio de la serie histórica, alcanzando en 2023 los valores más altos desde que se monitoriza este indicador incluso frente al alcohol o el cannabis, cuya demanda se mantiene más estable.

Por otra parte, la edad media en la que los estudiantes se inician en el consumo de este tipo de sustancias psicoactivas es de 14,1 años, dato similar al del resto de ediciones.

Observando el comportamiento de los datos según el sexo de los estudiantes, se detecta que los hipnosedantes son unas sustancias psicoactivas con mayor consumo entre las chicas, ya que el 26,1% menciona haber consumido hipnosedantes con o sin receta médica alguna vez en sus vidas, cifra que en los chicos es del 13,3%.

En cuanto a los motivos que han propiciado este incremento del consumo de psicofármacos en jóvenes se podría decir que se ha producido una medicalización de los problemas de la vida cotidiana relacionados con las reacciones emocionales negativas, como la frustración, la rabia, el sufrimiento o la pena además de una falta de acceso a intervenciones no farmacológicas. 

Así, la pandemia ha acentuado esta tendencia, ha aumentado la demanda y, ante una Atención Primaria colapsada que no puede ofrecer alternativas, ha generado un incremento de estas prescripciones. Por último, la generalización del consumo de estas sustancias en el entorno familiar ha propiciado un mayor acceso furtivo por parte de los jóvenes facilitando así su consumo con motivos relacionados con la experimentación y el ocio.

Por todo lo expuesto anteriormente, desde Fundación Atenea proponemos la realización de una jornada presencial dirigida a profesionales que intervienen con jóvenes en la que se  muestre los usos, patrones y motivaciones para el consumo de hipnosedantes y otros psicofármacos por parte de la población joven y que proporcione a los y las profesionales herramientas con los que trabajar esta problemática, todo ello teniendo en cuenta la perspectiva de género, ya que como ya hemos señalado, existen diferencias importantes con respecto a los patrones de consumo y las motivaciones de unos y de otras.

Aquí puedes consultar algunos estudios con enfoque de género de Fundación Atenea cuya temática principal son las adicciones

 

 

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