Presentación

La OMS elevó la situación de emergencia de Salud Pública ocasionada por la enfermedad COVID19 a “pandemia” el 11 de marzo de 2020. Desde entonces la epidemia del COVID ha supuesto un importante impacto en el conjunto de la población pero especialmente en la vida de las mujeres. Según el informe ONU mujeres, From insights to action: Gender equality in the wake of COVID-19, las mujeres han vivido la crisis con mayores niveles de estrés, ansiedad y problemas psicológicos motivados, entre otras cosas, por una sobrecarga del trabajo al centralizarse las tareas de cuidados en las mujeres, una precariedad laboral al trabajar en algunos de los sectores más afectados por la crisis, una alta exposición al virus debido a sus circunstancias laborales y el aumento del riesgo de violencia de género y otros tipos de violencia contra las mujeres derivado de la situación de confinamiento.

Pero más allá de los riesgos generales a los que se han tenido que enfrentar las mujeres, la crisis sanitaria, social y económica derivada de la pandemia del COVID-19 ha puesto en evidencia aún más las desigualdades de género en la población general y, sobre todo, en colectivos drogodependientes, como las mujeres consumidoras, ya que, como muestra en la investigación, “Hombres, Mujeres y Drogodependencias. Explicación social de las diferencias de género en el consumo problemático de drogas” elaborada por Fundación Atenea con la financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, si normalmente las mujeres consumidoras sufren los prejuicios y el estigma social que retrasa su proceso de desintoxicación al romper con los roles y tareas que les son atribuidos socialmente (cuidar, estar bellas o conectar emocionalmente con los demás), durante el confinamiento y las posteriores restricciones han tenido que superar aún más obstáculos para acudir a sus centros de referencia, como: las restricciones en movilidad, el cierre de recursos, limitación de actividades, brecha digital, violencia de género, etc. Ya, antes de la pandemia, la estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024 recogía esta necesidad de atención a los colectivos con una atención específica, como en el caso de las mujeres, que requiere una flexibilidad organizativa y de recursos que facilite el acceso al tratamiento más adecuado en estas personas.

Ante este nuevo panorama consideramos necesario organizar jornadas en las que se analice el impacto que la epidemia del COVID 19 ha tenido sobre las mujeres con adicciones. Para ello proponemos esta jornada con la participación de profesionales de la red de adicciones de todo el territorio nacional para que, en base a su experiencia y los datos recogidos hasta la fecha, permitan adaptar, reforzar o desarrollar nuevas estrategias, intervenciones o medidas que mejoren la intervención con mujeres consumidoras y favorezcan el intercambio de conocimiento y experiencias entre profesionales.