Justificación

V Jornada Género y Adicciones
El juego patológico desde una perspectiva de género

27 de junio de 2019
Dirección Provincial de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas. Antigua Fábrica de Harinas. Paseo de la Cuba, 27, 02005 Albacete

Los datos disponibles muestran a España como un país con altos índices de juego de azar y elevados gastos económicos en los mismos.

Así, según el “Estudio sobre prevalencia, comportamiento y características de los usuarios de juegos de azar en España” del 2015, publicado por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), un 75% de la población española participa en juegos de azar a lo largo de su vida. La mayoría se inicia con las loterías y quinielas con la principal motivación de ganar dinero. La media de edad a la que los españoles y españolas comienzan a jugar son los 23 años y el juego presencial continúa siendo el más demandado, a pesar del crecimiento de los juegos online (un 94% frente a un 6%, según datos de la “Memoria Anual 2016” de la DGOJ). Además, el estudio estima que un 0,9% de la población española desarrolla adicción al juego a lo largo de su vida, mientras que la proporción de personas con tendencia a la adicción o con alto riesgo de desarrollar una ludopatía puede alcanzar el 5,5% de la población.

Las estadísticas mostradas en el “Estudio sobre prevalencia, comportamiento y características de los usuarios de juegos de azar en España” del 2015, ponen de manifiesto que casi el 70% de las personas con patologías de juego son hombres con edades comprendidas entre los 25 y los 34 años o los 55 y los 64 años.

Pero además, los datos muestran importantes diferencias entre los perfiles de hombres y mujeres que presentan problemas con el juego, tanto en tipo de juego como en edades y motivaciones. Estás diferencias no son sólo un fenómeno en España sino que se repiten en los estudios y literatura referente al fenómeno a escala internacional.

La presencia de mujeres en recursos y programas de atención al juego patológico es, pese a ello, minoritaria. Al igual que sucede en los recursos de atención a las drogodependencias las mujeres que llegan a atención de juego patológico son minoría y presentan un peor diagnóstico inicial.

Los esfuerzos en los recursos de atención se están centrando en potenciar atención adaptada a la realidad de las mujeres, desarrollando guías de atención y grupos específicos para mujeres.

Estos esfuerzos van encaminados a fomentar una atención especializada pero la perspectiva de género no se basa en el desarrollo de actuaciones dirigidas únicamente a mujeres sino en contemplar las directrices sociales operantes en ambos sexos, pro el hecho de serlo. Al igual que sucede en drogodependencias examinando la información sobre el motivo inicial del juego y el desarrollo de la patología observamos la intervención de condicionantes de género al igual que ocurre en las drogodependencias. En los hombres el riesgo y cierta reputación socia; en las mujeres el escapismo y una mayor penalización social de la conducta.

Si bien los estudios y datos cuentan con abundante información sobre estas diferencias ésta no se interpreta desde la perspectiva de género. Por tanto las actuaciones tampoco están incorporando está perspectiva en su análisis y programación. Las iniciativas que se están impulsando se centran en desarrollar actuaciones específicas para mujeres, pero no en incorporar la perspectiva de género y analizar los condicionantes presentes que sirven para una mejor atención tanto de hombres como de mujeres.

Al incorporarse la atención del juego dentro de la Estrategia Nacional de Adicciones la prioridad de incorporación en la perspectiva de género en el análisis de la realidad y la programación se extiende a este campo. Las y los equipos de atención al juego perciben esta necesidad señalan, al igual que ocurre en drogodependencias, la falta de formación específica en la incorporación de la perspectiva de género como principal dificultad.

El objetivo de estas jornadas es el presentar diferentes propuestas para tratar de comprender el fenómeno del juego patológico desde una perspectiva de género. Una adicción sin sustancia cuyo inicio parece estar influido por múltiples factores, entre los que destaca ampliamente los estereotipos, los mandatos y los roles de género, presiones económicas y otros factores sociales como la pobreza y la desigualdad, etc.

Sólo entendiendo el fenómeno de manera integral será posible establecer estrategias de atención y prevención eficaces y ajustadas a la realidad.